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Castillo ondeando con su Pendón
En el verano de 2009 se celebraba el aniversaro de la Batalla de Pajarón, hecho histórico sucedido en 1289, entre las tropas castellanas y una coalición liderada por las tropas aragonesas. Se decidió conmemorarlo en el marco de la Semana Cultural. Éste fue el resulado:
Cartel conmemorativo:

y enterrado en Pajarón.
Su tío, Sancho príncipe,
Los de Lara, como veletas,
que ponga en raya a las tropas
Las tropas se vieron de frente,
los otros se retiraron.
Por la Cabeza don Pedro
entraron los de Aragón
para someter por armas
al pueblo de Pajarón.
Llegados al Cubillejo
y sin saber lo que hacer
pues la gente estaba loca,
se llevaron tres melones
del huerto de Andrés Zornoza.
Y también el mismo día
con aviesas intenciones
cogieron unas sandías
del huerto de Jesús Gómez.
El fatídico desmán
fue visto por un chiquillo
mientras estaba sentado
a la sombra del castillo.
Con sus pelillos de punta
montó en cólera y gritó
los huertos de aquesta villa
sólo los saqueo yó.
Bajó corriendo a la plaza
donde montó un gran revuelo
diciendo los de Aragón
nos van a joder los huertos.
Levantado el Pueblo en armas
por tan osada incursión
nombrado es Jefe Supremo
Ruy Páez de Sotomayor.
Y así, con Caudillo al frente
y formados cual Legión,
llegan a la Canaleja
“Las Huestes de Pajarón”.
Entran en dura batalla
pues son más los de Aragón
mas brío les da saber
que se quedan sin melón.
Y por si esto fuera poco
piensan que al siguiente día
si hoy se llevan los melones
les quitarán las sandías,
los tomates, los pepinos
y alguna que otra judía.
Dos días duró la lid,
la batalla encarnizada
hizo que toda la Vega
quedase como la plaza.
Terminada la contienda
llegan a la conclusión
que no merece la pena
luchar más en Pajarón.
Mas quedan las consecuencias
muchos muertos de Aragón
que aún ganando la batalla
se alejan con su Pendón
y dejan para Castilla
al pueblo de Pajarón,
humilde donde los haya
en su pobre condición
por quien dio la vida en lucha
Ruy Páez de Sotomayor.
Y al fin pasados los años,
digamos que casi mil,
los dueños de aquellos huertos
hoy los tenemos aquí,
formando una gran pareja
“la de la Guardia Civil”.
Aquí se acaba la historia
pues Castilla y Aragón
forman parte indisoluble
de España, nuestra Nación.
Pajarón representó un día de trilla en la era
El pueblo se volcó con esta actividad y con la indumentaria adecuada se metió de lleno en una de las labores de labranza más antigua
Con los aperos, el yugo, los burros uncidos, la horca y otros enseres, Pajarón representó y revivió una de las labores de labranza más antiguas de esta zona. Una actividad que contó con la participación de sus vecinos.
El pasado domingo, día 24 de agosto, en esta localidad, los vecinos del pueblo representaron “Un día de trilla en la era”, como se hacía a la antigua usanza y lo que fue un medio de subsistencia para muchos de los antepasados de Pajarón que, con tanto esfuerzo y tesón trabajaron en estas tierras.
“Buscando en el baúl de los recuerdos”, el pueblo entero se volcó en esta actividad y adecuadamente indumentados subieron a “trillar a la era”. En esta ocasión, para disfrutar y recordar una de las costumbres de labranza más antiguas del lugar. No faltó el típico almuerzo de migas, gazpacho, chorizos y tajadas, elaborado por todos los vecinos, que puso el toque gastronómico a esta jornada. Este día de trilla fue el broche final a una semana cultural que se ha celebrado en el pueblo, del 21 al 24 de agosto, donde se han realizado talleres de diversa índole.
Pajarón ha celebrado su semana cultural con una gran diversidad de actividades como talleres de manualidades y juegos tradicionales o una comida popular con los platos más típicos del municipio, elaborada por los habitantes.Todo ello, con las risas y los bailes de un buen número de vecinos de Pajarón.
Con esta semana cultural se ha pretendido rememorar algunas de las costumbres y tradiciones que, en un tiempo pasado, esta localidad vivió. Recuerdo y evocación para mayores, reconocimiento y valoración para jóvenes e ilustración y curiosidad par niños. Ante todo ha sido una semana de convivencia y armonía en un pueblo, que bajo un sentimiento de identidad, se dignifica en su pasado e historia.